La evidencia actual sobre la taVNS auricular en el insomnio crónico es prometedora, especialmente en cuanto a la calidad general del sueño y los síntomas de insomnio, pero no valida todos los dispositivos de consumo para dormir. La investigación sobre taVNS y sueño sigue desarrollándose, pero ya existe evidencia que va más allá de preguntar simplemente si las personas se sienten más relajadas después de la estimulación. Los estudios clínicos han evaluado si la taVNS puede mejorar el sueño en personas con insomnio y si esas mejoras son mayores que con una estimulación simulada.
Evidencia clínica aleatorizada
Uno de los estudios más sólidos fue realizado por Shuai Zhang y colaboradores en 2024. En un ensayo aleatorizado controlado con estimulación simulada, 72 adultos con insomnio crónico recibieron taVNS activa o estimulación simulada durante ocho semanas.
Ambos grupos mejoraron, pero el grupo de taVNS activa mejoró más. En la octava semana, las puntuaciones del Pittsburgh Sleep Quality Index habían disminuido 4,2 puntos más con taVNS activa que con estimulación simulada, superando el umbral establecido por el estudio para una diferencia clínicamente significativa.
Esto hace que el hallazgo sea más útil que una simple mejoría antes y después. Sin embargo, el estudio utilizó sesiones de 30 minutos dos veces al día, cinco días por semana, por lo que no debe asumirse que sus resultados se aplican a todos los dispositivos de consumo o a rutinas nocturnas más cortas.
Qué muestra la evidencia en conjunto
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2025 analizó seis estudios con 336 personas con insomnio. En conjunto, los estudios favorecieron la taVNS tanto para la calidad del sueño como para la gravedad del insomnio.
La evidencia todavía no era lo suficientemente sólida como para extraer conclusiones firmes. Los investigadores calificaron la certeza como baja para la calidad del sueño y muy baja para la gravedad del insomnio, en parte porque los estudios utilizaron distintos lugares de estimulación, configuraciones, duraciones de sesión y programas de tratamiento.
Por tanto, el panorama actual es alentador pero todavía limitado: la taVNS ha mostrado beneficios para el sueño en la investigación clínica, pero la evidencia aún no indica que todos los dispositivos o protocolos funcionen de la misma manera.